15 octubre 2026

El ciervo

  11-10-2026

 Chispeaba un poco por la mañana y terminó abriéndose formando un día soleado, ofreciéndonos un agradable paseo de  cinco minutos por diez, para los cuatro que nos reunimos ese día desde Duña hasta Siete torcas. Topandonos por el camino con José Ángel y un compañero suyo, guiando las vacas.



Llegamos a la torca, en la que llevamos invertidos media docena de días en los últimos dos o tres años, apartando piedritas. La torca, ladeada a un costado de una pista, consiste en un pozo de veinticinco metros con una gatera semivertical que comunica con una sala de unos veinticinco por doce que da continuación a otro pozo de veinticinco metros.






 En la sala habíamos encontrado unos huesos y trozos de asta que nosotros no teníamos claro de que animal se trataba. Esta vez nos vinimos con nuestro compañero Daniel, arqueólogo especializado en fauna que dedujo que no debían de tener más de dos siglos. Se trataba de un ciervo, un enorme ciervo ya que uno de los trozos de asta tenía unos cinco centímetros de diámetro. Así que la llamamos la sala del ciervo.

Mientras Dani inspeccionaba la misma, encontrado algunos dientes. Marta y Pelos bajaron al siguiente pozo para seguir retirando piedrucas, posteriormente Dani y yo también bajamos, alternandonos en la labor, ya que el espacio era reducido. Aunque la mayor parte del trabajo, lo realizaron los dos primeros compañer@s.




Después de varias horas, accedimos a un siguiente pozo. Valoramos el panorama que sinceramente no era muy alentador, un pocito corto que ofrecía una estrechez vertical y horizontal. En la vertical Pelos observó la procedencia de la succión del aire, la visión no ofrecía buenas perspectivas.
Ahí abajo hay fauna, se vieron microcaracoles iberozospeum, una araña troglohyphantes y estas estructuturas tipo iglú en barro que aún no sabemos a quien pertenecen.



Sobre las siete salimos de la torca y nos fuimos a rascar un poco un agujerito más abajo prospectado hace un tiempo, el cuál chupaba aire. Se pudo meter la cabeza del Pelos, mientras Dani y yo lo agarrábamos por los pies, viendo que abajo se ampliaba.



La conclusión fue que debíamos atacar mejor ésta otra opción y descartar Siete torcas. Teníamos hambre y nos retiramos a Duña.




30 septiembre 2026

II Curso de fotografia subterránea

 Nos gustó tanto el primer curso de fotografía suterránea que este año repetimos.

La fotografía en cuevas ha ido evolucionando rápidamente por la tecnología digital y por la iluminación de las linternas y aunque casi todos disponemos ya de diferentes cámaras digitales, ya sea desde reflex semi profesionales, pasando por las deportivas hasta los dispositivos móviles, en mayor o menor medida todos podemos hacer fotografía.

Pero las fotos en condiciones de ausencia de luz requieren unos conceptos, técnicas, trucos etc.

Reconocido es el trabajo de Jose Miguel Martínez Pereda, nuestro fotógrafo del club que de una forma cercana, amena e instructiva nos enseñará desde lo más básico en cuanto a manejo de los equipos que cada uno tenga hasta técnicas avanzadas que le dan un plus a esas fotos tan apreciadas de cuevas.

Dedicado especialmente a espeleólogos, que quieren mejorar la fotografía en exploración, tan importante para documentar grandes galerías, fotos descriptivas para publicaciones, fotos de acción donde aparezcan personas para comparar los volúmenes, espeleotemas etc.

Pero también abrimos a público general en el que ofrecemos la licencia de un día para entrar en cavidad y seguro a través de la Federación Cántabra de Espeleología para quien quiera acercarse e iniciarse.

La cueva queda pendiente de elegir, dependiendo de las personas apuntadas y de su grado de autonomía en cavidad, siendo todas en Udías.


La inscripción se hará a través del FORMULARIO INSCRIPCIÓN.


17 agosto 2026

LA VISITA

15-08-2026


Como en años anteriores dedicamos un “día” a difundir y mostrar este mundillo a familiares y amistades, digo un “día” cuando en realidad invertimos varios en planificar, comunicar, hacernos de material y finalmente desplazarnos para realizar la actividad.


Esta vez nos hemos dirigido a una cavidad que explora actualmente el club Abrigu que con su beneplácito y sus indicaciones hemos realizado satisfactoriamente esta actividad.




Llegado el día y a la espera de algún que otro visitante, nos cambiamos de ropa e hicimos la foto de grupo, seguidamente nos introdujimos en la cueva.

Una vez dentro los compañer@s expusieron de una manera breve los contenidos que suelen hallarse en una cueva , las causas y los porqués.

Hubo que atravesar un río bajo en varias ocasiones, lo más dificultoso era aguantar los efluvios que emanaban del mismo. En Cantabria las depuradoras, los sistemas de reciclaje de ríos y de aguas subterráneas dejan mucho que desear, la acumulación de residuos en las cuencas de los ríos es algo habitual y las riadas lo arrastran todo a la cavidad, aparte de los desagües directos desde las propias viviendas.

La cueva nos ofrece unas amplias salas y galerías de fácil recorrido, salvo algúnos pasos de baja altura, nada complicado para l@s visitantes que nos acompañaban en esta ocasión, entre ellos David un niño de 6 años.

Al salir comprobamos que no nos faltaba nadie y nos fuimos todos contentos a tomar un refrigerio o para casa.


15 junio 2026

ESTILO UDÍAS

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Después de medio año, por fin, nos han concedido el permiso de exploración a todos los grupos que exploramos en Cantabria, para nosotros una fastidiosa demora.

Este año nos ha sorprendido la entrada en el club de una chica joven con ganas de explorar. Celia está demostrando una buena aptitud y fuerza de voluntad, importante para realizar esta actividad. Resulta que vive a unos cuatrocientos metros de mi casa y cuando coincidimos, gustosamente le hago de taxista.

En esta segunda jornada de exploración, nos hemos podido reunir cuatro compis para dirigirnos otra vez a Coborros. En el primer día se tuvo que desbrozar a palos lo que se pudo, está vez hemos repasado el “camino” con la tijera. Todos los años tenemos el mismo problema en el acceso para algunas cavidades. El tojo, las zarzas y los helechos son los que principalmente acaparan el monte.

Llegados a la punta de exploración, empezamos a topografiar la galería encontrada en la jornada anterior con rumbo a Udias, andamos tiempo buscando esa conexión, según avanzábamos nos encontrábamos con la típica morfología del sistema de Udias, karstificado por doquier, todo normal hasta que encontramos huellas humanas.

En algunas partes del sistema nos hemos encontrado restos y huellas de los mineros, aparte de en la mina.


Estos siempre se han metido en zonas de cavidad, procurando evitar los pasos verticales, aunque también se han metido en pozos largos, somos conscientes de ello. Buscan también la conexión para encontrar material y extraer el mismo, convertiendo la cavidad en una galería minera.

Así que éstos han descubierto un acceso más directo que el que nosotros hemos hecho, tuvieron que venir del rumbo opuesto, dirección a la sala de los bloques. Pelos lo intuía por la topo.

Seguimos de topo por la galería, observando incógnitas a distintas alturas, hasta que llegamos a unas amplias coladas en pendiente que terminaban en vertical, la galería sigue por una alta y larga diaclasa. Siendo las cinco y media, decidimos dejar el material de instalación y seguir haciendo topo en la dirección opuesta, nos metimos por un paso en pendiente de bloques, siguiendo huellas de los mineros, no nos quedaba claro si nos estábamos pasando de largo, ya que nos planteábamos salir. Con las mismas nos dimos la vuelta y regresamos por donde entramos.


Antes de salir, rebuscamos por la sala de los bloques y dimos con el acceso más directo. Afuera el calor nos empañó las gafas a los miopes. El caluroso regreso, las prendas, el equipo, las sacas, el barro, el cansancio te crean una necesidad de hidratación que te hacen desear meterte en una piscina o en un océano.


A las 9 llegamos al bar de Chema en Bustablado, donde nos saciamos. Después a las fiestas de Rodezas que gratamente nos ofrecieron panceta y salchichas.  Una vez molidos y comidos nos fuimos para casa.