17 junio 2021

Descubriendo a los moradores de las tinieblas

 Compartimos el enlace de la Federación Cántabra en la que se publica la charla realizada por nuestros compañer@s Ana Isabel Camacho  y Josean con el titulo "Descubriendo a los moradores de las tinieblas", en la que se habla de la biología subterránea desde dos puntos de vista distintos, el de la investigadora y el del grupo de exploración que estudia el medio con muestreos.

En la misma se presenta a Ana Camacho, para el que no la conozca, como la gran investigadora y espeleóloga que es, como referencia mundial en la investigación de las Batinelas y el medio acuático subterráneo y en la que da unas consideraciones sobre el medio en que nos movemos los espeleólogos que nos acercan un poco más al entendimiento del subsuelo. 

Desde el grupo CCES hemos decidido donar al Museo de Ciencias Naturales de Madrid, donde trabaja Ana, las muestras recogidas en Udías y algunas también de la zona del Porracolina para su catalogación y estudio genómico que permitirán a todos los investigadores tener un poco mas de información sobre especies que todavía están en estudio o que resulten desconocidas.

Esto cierra un capitulo de investigación que Marta Gutierrez Carro promovió y llevó a cabo con ayuda de sus compañer@s,  y cuya labor ha recompensado al club con cinco artículos científicos además de algo más importante, sembrar la semilla del conocimiento que no muere sino que se multiplica, semilla que intentaremos transmitir hasta donde podamos y con la mejor manera de ver la investigación, el respeto al medio y la observación.

http://www.espeleocantabria.net/index.php/171-video-del-taller-online-descubriendo-a-los-moradores-de-las-tinieblas.html

01 junio 2021

Fauna subterránea en Ojo Guareña

 Compartimos un gran trabajo de investigación de nuestros compañer@s Ana Camacho y Carlos Puch que determina claramente a Ojo Guareña como un punto caliente de biodiversidad subterránea y que junto al Grupo Espeleológico Edelweiss llevan años investigando y muestreando, identificando a un número elevado de especies troglobias y estigobias sumando 54 taxas a los que se pueden sumar 48 taxas más de  ejemplares troglofilos y estigofilos.

Como todo el mundo espeleológico sabrá el Sistema de Ojo Guareña es la cuarta cavidad mas extensa de nuestro país con 110 km de galerías subterráneas que se encuentra en la provincia de Burgos y que ha sido muy estudiada no solo en esta faceta biológica sino también en la arqueológica, con asentamientos humanos desde el Paleolítico medio hasta la Edad Media y fue declarado Monumento Natural en el año 1996.

Desde aquí mandamos nuestra enhorabuena por los resultados de tantos años de investigación y dedicación que potencian las ganas de nuevas generaciones y marcan las pautas de un trabajo complicado en el que hay que ser constante y meticuloso.

Gracias Ana, gracias Carolo.



03 mayo 2021

Galería SALAENOS                                          01-05-2021



Abandono el mejor invento de la humanidad y salgo disparado a nuestra zona de exploración, donde me encuentro con los habituales exploradores Jordi, Josean y Pelos, esta vez se nos ha unido Nando del Proteus. Por estas fechas, aún lloviendo, Ra parece que calienta un poco más y el Anemoi del nordeste se apacigua, en breve los tábanos declararán su presencia.

 



Nos adentramos en torco Culina, accedemos a un pozo corto desobstruido, en su proceso lo fuimos rellenando de bloques y pedruscos de manera escalonada, por lo que no hizo falta su instalación. Éste nos introduce por un sinuoso y estrecho meandro de arenisca que desemboca en un laminar con cortos desfondes que aprovechamos como senda y con algunas arrastradas polvorientas llegamos a un pozo de unos quince metros. En este sector sino te pones una mascarilla o equivalente, puedes llegar abajo masticando arena, este torco muestra mucha fosilidad.

 



En la última galería descubierta(Galería Salaenos) con rumbo noreste dirección al Pilurgo, nos ofreció unos 500m fósiles, cómodos y agradables, paredes de arenisca moldeadas por el agua y suelos arenosos, algunos tramos más húmedos y otros cuarteados con profundas grietas. Tuvimos que darnos la vuelta por falta de tiempo, la topografía nos lo absorbe, lo dejamos a las puertas de su ensanchamiento donde apreciamos un considerable volumen. Esta vez mientras algunos instalaban un par de pasos expuestos, otros nos dedicamos a balizar esos suelos cuarteados, queremos evitar degradar nosotros mismos esa galería.

 



Al llegar al último punto de topo nos comimos unos bocatas, se instaló un quita miedos por encima de unas pequeñas diaclasas, he hicimos unas fotos. Posteriormente continuamos progresando por la galería. Josean, Pelos y yo seguimos topografiando, Nando y Jordi se adelantaron como sabuesos, la galería seguía manteniendo suelos arenosos y sus paredes nos ofrecían una gran inclinación de estratos, meandros, gateras y ventanas. Al cabo de un rato largo los sabuesos regresaban con la noticia de que la galería se colapsa en coladas. Terminamos la topo y retornamos al punto de partida.

 



Mientras unos descansábamos y picábamos algo, Jordi y Nando topografiaron un estrecho y rectilíneo meandro, al regresar éstos Pelos y yo nos quitamos el arnés y nos dispusimos a topografiar el meandro en sentido contrario. Se iniciaba con una gatera, después con paso egipcio y luego unos largos y angostos tramos desfondados en embudo, sin apenas presas en las que apoyarse, teniéndolos que pasar en oposición como buenamente pudiera cada uno para evitar caer, en este caso una altura entre cinco y diez metros, romperte algunos huesos y quedarte literalmente encajado entre dos paredes. Hay situaciones que nos hacen plantear como sería un rescate para sacarte de un lugar como éste, en esos momentos procuras no pensar en ello.

 



Seguimos marcando puntos de topo durante aproximadamente los cien metros de largo que tiene este meandro, terminando en una galería transversal con el suelo plagado de bloques y escombro, el aire continua presente, marcamos un par de puntos de topo para indicar reflejado el rumbo de esa nueva galería y nos volvimos por el mismo camino por llamarlo de alguna manera. Al estar en una constante tensión, salimos de allí cansados y con todos los músculos sobradamente cargados. Nos unimos a los compañeros y regresamos a la entrada de la cavidad, dando por concluida la jornada después de haber sacado algo más de cuatrocientos metros de topo.

 



Pasadas las nueve nos tomamos unas cervezas y unas raciones en la primera terraza bar que nos encontramos.


29 abril 2021

Mina Ángel (Pozo de las Medusas)

Entre unos y otros saltos en la exploración, mientras cambiamos de aires de las oscuras zonas de la Cueva Udías a las cálidas galerías de Torco Culina mis compis se inspiran entre otras cosas en antiguas elucubraciones, no por ello menos atractivas. Entre dichos efluvios mentales se encuentra la Mina Ángel, situada entre las quebradas y torturadas dolomías rojizas con estratos de blenda tan cotizados en siglos pasados, es fácil distinguirlos desde los pueblos vecinos por encontrarse casi siempre entre las blancas calizas por debajo del Pico de las Palomas. Cuentan las leyendas espeleológicas que dentro de la misma mina se encuentra un pozo tal que las piedras se pierden en la oscuridad, su sordo sonido se desvanece hasta el estallido del encontronazo con el duro suelo, y que a pesar de intentar descenderlo se vieron mal para llegar con los medios de que disponían en aquellos momentos, una proeza épica para la época, pues que pensarían los pobres mineros…


 Tras una jornada de instalación en la que nos unimos algunos miembros del CCES se consiguió tocar suelo y confirmar las posibilidades del vertical pozo, llamado “Pozo de las Medusas”, para comprobar que deberíamos volver con más material y tiempo para realizar varias travesías, una en el fondo del pozo y otra a medio camino, aparte de topografiar esta bonita cavidad natural. La aproximación desde Duña es muy llevadera y en apenas media hora de caminos empedrados llegamos a la boca de Mina Ángel cargados de pertrechos para comenzar nuestra labor, un día además con una temperatura agradable y que al ser primavera nos libra de molestos visitantes como los tábanos. Aunque acostumbrados a jornadas subterráneas mayores a 9 horas la de hoy es una jornada de asueto y celebración, por lo que entramos entre comentarios de volver pronto para las cervezas o pedir un plato de rabas. Mientras nos cambiamos se reparte el material para evitar que el último entre con la batería una hora después de los demás, ya se sabe lo que pasa en los pozos grandes, y nos repartimos en dos grupos los que descienden a instalar y desobstruir el meandro en la base del pozo y el equipo de topografía, aunque al descender nos damos cuenta que las marcas dejadas la vez anterior se borraron por lo que pensamos en topografiar desde abajo y unir la topo en la cabecera del pozo.


Una vez abajo nos fijamos en los huesos de algún animal que pudo caer por la boca, seguramente un bóvido pero lo que nos deja más intrigados es la existencia de una maza y un pico oxidados cerca de las marcas de un taladro en la pared al que consiguieron romper un pedazo, eso significa que algún minero estuvo allí, alucinados al comprobar que el único posible acceso es la boca del pozo que después de topografiado nos da una profundidad de -145 metros. Uno o dos mineros a los que seguramente colgaron de un cable acompañado de un taladro y sus consiguientes conexiones y mangueras nos hacen sentir admirados por esas personas que arriesgaban sus vidas en un pozo que no tiene circulación de aire, que detonaron una carga con poco sitio para esconderse de las piedras y virutas que saltaban ante el estruendo, aparte de lo que debieron sentir al inundarse el pozo de humo que ciega la vista y obstruye los pulmones, está claro que el objetivo no era propicio por lo que dejaron allí algunos pertrechos, testigos mudos de una dura historia de las gentes del lugar que quedarán allí como recuerdo de esas labores y que solo algunos espeleologos podrán admirar.



Después de instalar la cabecera en la continuación conseguimos pasar el primer tramo del meandro pero la grieta que se abre después resulta impenetrable y el aire que se aprecia es mínimo por lo que optamos por desinstalar tras la topografía de la punta del pozo. Desde allí marcamos un punto central que nos llevará midiendo la sección del tubo cada pocos metros por dos problemas, uno que el extraplomo del pozo dificulta la medición y el otro que el intenso goteo puede dar datos erróneos y así poco a poco tomamos las medidas de este pozo que puede ser uno de los más grandes del karts de Udías. Al llegar a medio pozo se abre un meandro lateral que no se ve desde la instalación por lo que se opta por hacer péndulos para alcanzarlo mientras por debajo parte del grupo desinstala el final del pozo. Se necesitará otra jornada para comprobar esa incógnita tras una diaclasa que se desvía de la trayectoria del pozo principal con un contrapozo que desciende unos 80 metros y darlo por terminado tras lo que se desinstala el material por completo.


Las posibilidades del pozo si hubiese pinchado con galerías era importante sobre todo por la posición en la que se encuentra, ya que esa zona corresponde a la parte intermedia entre Torca Urbío y la Cueva de Udías que según nuestros datos pueden estar unidas a nivel freático circulando las aguas de la primera cavidad hacia la segunda, pero obstaculizadas por algunos sifones, lo que solo deja opción para buscar el enlace por galerías fósiles.


Y sobre todo queremos expresar con este artículo el respeto y admiración que los mineros nos inspiran por su duro trabajo que continuamente vemos cada vez que entramos por alguna de las numerosas minas de la zona, un trabajo poco recompensado y muy peligroso, y que a pesar de resultar perjudicial para la morfología subterránea resultó propicio por casualidad para descubrir muchos de estos profundos mundos.