Prospección
En un sábado soleado nos hemos reunido unos cuantos para prospectar. Hay que aprovechar esta época estacional antes de que surjan los helechos, tojos, garrapatas, rucidueñas, tábanos…
Cogimos rumbo a la pista que lleva al pozo
Peña monteros, antiguamente llamado pozo del Madroño, pasado éste, empezamos a
repasar esa misma ladera de monte. Empleamos la oportunidad ofrecida por la
tala de eucaliptos, aunque no sin esfuerzo, todo el desbroce de ramas y hojas
andaba desperdigado por doquier, sobre todo en las dolinas, algunas cegadas por
ello, tienes que transitar con tiento y equilibrio para no encajarte entre los
maderos.
Como orientación para buscar cavidades, utilizamos una aplicación de mapas con capa lidar, esto nos ayuda a plantearnos la dirección a tomar y a geolocalizar las torcas halladas. La mayor parte de lo encontrado suelen ser culos de saco, no obstante hay que comprobarlo. En otras ocasiones más que el mapa, es la fortuna la que te hace encontrar algo y la insistencia en buscar debajo de las capas de arenisca.
En esta ocasión hemos localizado un par de cuevas y tres torcas. La primera cavidad se trata de una amplia y alta visera, sin mucho más que rascar. La segunda se nos presenta como una visera baja y ancha que antaño se debió utilizar como refugio para ganado, al tener en su entrada un muro a media altura. Como tratamos de conservar la toponimia del lugar, solemos consultar al pastor de Duña, buen conocedor de los montes de Udias. Por las imágenes mostradas, le parece que es “el cubil de la puerca” por nuestra parte así seguirá siendo. En ella encontramos unas gateras que si merecen dar las un tiento para otra ocasión. De las torcas en principio sólo una soplaba, otra labor que queda pendiente.
Algunos participantes tuvieron que marchar
antes de terminar la jornada, el resto nos quedamos hasta dadas las seis que
temiendo el anochecer nos recogimos a tomar unos refrigerios y despedirnos
hasta la próxima actividad.









No hay comentarios:
Publicar un comentario