21 septiembre 2017


CALLEJA - Pozo MTDE

Anunciamos la emisión del programa "Volando Voy" este domingo 24 a las 9:30pm en el canal Cuatro de televisión, donde se podrán observar las espectaculares imágenes del gran pozo MTDE, el más largo del Estado español.

  
http://www.cuatro.com/volandovoy/promos/Volando-Voy-estrena-temporada-domingo_2_2438655310.html

18 agosto 2017



SOPORTALES                                         14-08-2017


Y volvemos a nuestra querida zona de exploración UDÍAS. Fuimos apareciendo en el bar mañanero de costumbre y nos íbamos dando cuenta de la falta de algunos compañer@s, con los que habíamos quedado para realizar distintas actividades. Confirmada la imposibilidad de venir éstos, cambiamos algunos planes y nos dispusimos a realizar lo que más nos gusta, EXPLORAR.

  Miguel (Pistruellos) , Nacho y Pelos se adentraron en el torco Jigar, al que solemos entrar una vez al año, en esta ocasión para allanar el camino.

Jara, Josean y Manu nos adentramos en el sector  Soportales, uno de sus encantadores pozos termina comunicando con el rio Subia, en un tramo de la travesía Sel de Haya – Cobijón. Pertrechados con el material necesario, hacemos una instalación vertical para alcanzar una ventanita. Una vez en ella, nos encontramos una estrecha galería en la que a ratos hay que ir en oposición, debido a sus desfondes que comunican con la galería inferior de la que venimos. Y en eso quedó el hecho.



A veces se consigue descubrir grandes galerías y otras veces nada, así es la espeleología. Llevamos una década explorando esta zona que tantas alegrías y fiascos nos ha ofrecido, muchas horas de labor y material invertidos. Generalmente la insistencia termina dando frutos, Udías nos aguarda sorpresas. Hay que mantener los sueños en este mundo de realidad tan deprimente.


Topografiamos la parte superior de este sector y lo desinstalamos, en el tramo del rio aún nos quedan algunos flecos. Salimos al final de la tarde con ganas de tomar unas cervezas y preparar una parrillada con su tertulia de turno en Bustablado, apareciendo por ahí Antonio (SCC), Raquel y Joserra (Ábrigu)

https://youtu.be/Y743VUIDkMo

video


17 julio 2017

“Corazón de espeleóloga”

Con el transcurso de los años la espeleología ha sufrido bastantes variaciones, por ejemplo a nivel técnico, tanto en el tipo de materiales como en las técnicas de adaptación a dichos sistemas. Así como es muy evidente el cambio del tradicional carburo a los nuevos sistemas de iluminación electrónicos, o las baterías de litio que han ayudado a distintas técnicas de desobstrucción, gracias a taladros muy adaptados, y el uso de los equipos de topografía laser que con gran precisión dan medidas no solo de distancias, sino también de rumbo e inclinación.

Los nuevos tejidos más aislantes y resistentes nos ayudan en nuestras exploraciones aportando confort y durabilidad, así mismo podemos enumerar gran cantidad de material en el que se han introducido grandes avances, sobre todo en los equipos de progresión vertical.

Pero en lo que no ha existido ninguna variación desde hace siglos es en el componente humano, tan invariable como las cuevas más profundas, tales como el placer de la exploración, la motivación que evocan los rincones que se encuentran a nuestro paso. Nadie como ellas, las espeleólogas, para saber apreciar todos estos pensamientos que nos acompañan al adentrarnos en las profundidades de la Tierra.

Entre ellas una compañera que ha demostrado, con muchos artículos científicos por delante, su buen hacer en la investigación de fauna subterránea, empezando desde las descripciones de moluscos de la cueva de Udías hasta un maravilloso artículo de una especie NUEVA para la ciencia, elaborado por nuestro amigo-colaborador el dr. Vicente Ortuño. Con ella nuestro club dio un paso de gigante a nivel científico, motivando investigaciones en otros ámbitos y promoviendo la colaboración con grandes especialistas... Gracias Marta.



Una incorporación nueva en nuestro club, pero no en la espeleología, en la que lleva desde hace muchos años junto a su marido, es investigadora del CSIC en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Ana Isabel Camacho no necesita apenas presentación, pues es una referencia a nivel mundial en la investigación de las Batinelas.



También tenemos una geógrafa entre nosotros, que además ha demostrado su buen hacer en muchas disciplinas, no solo sobre las cuerdas. Llevó como una profesional  todo el tremendo trabajo con los medios de comunicación, el soporte con el ayuntamiento y todavía tiene tiempo para ayudar en la secretaría de la FCE. Se llama Jara y ahora se considera Meracha, aunque no olvida su pueblo natal.



¡Que me olvidaba de Raquel! No puede ser, con la marcha que tiene esta mujer, es la número 1 en las fiestas. Aunque tiene que tirar de 4 “guajes”, uno de ellos ya mayorcete al que llaman Cura (a ese échale de casa Raquel). No puede ir mucho a hacer espeleo pero no se le ha olvidado, y en la foto la vemos en el Bosque de Cristal del que está enamorado su marido.



Como no vamos a nombrar a una mujer que llevaba más de 10 años sin poder hacer espeleo, debido a las obligaciones maternales, pero cuando se incorpora no hay quien la siga, a pesar de sus “taitantos” que para nada se la notan. Amparo demuestra su fortaleza cuando entra en una sima, además… empiezo a sentirme tonto junto a otra científico. ¿Serán los aires subterráneos los que inspiran tantas neuronas?



Como integrante del Ábrigu también, tenemos a nuestra amiga Raquel Pacheco, que aunque sea muy joven demuestra una gran personalidad y modestia, ya que reconoce que tiene vértigo a las alturas, pero es de las pocas espeleólogas/os cántabras en descender una sima de Picos de Europa a -1.000 metros de profundidad. Personalidad y fuerza para vencer a los miedos, es la gran virtud de casi todas ellas.



No nos olvidamos de una amiga de la provincia de Burgos, que además de médico es voluntaria en el Esocan. Esta sirenita de lagos interiores tiene una gran virtud, Elena es una gran exploradora, de las que no se detiene por muy pequeña que sea una gatera. Estamos seguros que gracias a su inteligencia y simpatía tendrá grandes descubrimientos en su vida.



Por último tenemos a nuestra joven amiga de la Sociedad Espeleológica Alto Duero que viene de la provincia de Soria, una espeleóloga que fue la primera mujer en enfrentarse a la “Bestia”, colgarse en un enorme pozo de 436 metros junto a sus amigos es algo que poca gente se atrevería. Verena y sus jóvenes lobos sorianos han demostrado que tienen las agallas suficientes para grandes exploraciones, un abrazo para todos ellos. No dudamos de tu fuerza Verena…



Hay muchas más, pero es imposible nombrarlas a todas, ya que por fortuna la espeleología no es un deporte solo de hombres, ellas tienen mucho que decir en este mundillo. Es por todos estos detalles que sabemos a ciencia cierta que son mujeres especiales, con una gran virtud común, aparte de la inteligencia…

¡Un gran corazón de espeleóloga!

CCES


06 julio 2017



Torca de la Yusa

Josean, Marcos, Manu y Carolo




Mientras el país se cuece al sol, el Porracolina amanece bajo un cielo completamente azul, limpio, y con una refrescante brisa que hace muy llevadero el anticipado estío. A eso de las 10 h y minutos comenzamos la breve ascensión hacia la gran boca de la torca de la Yusa, visible desde los coches. Seguimos a ratos las huellas del ganado y trepamos un rescaño hasta alcanzar los empinados prados situados bajo aquélla. La marcha es corta aunque algo “pindia”, como es la norma en aquellos predios.






Llegados a la llamativa entrada, nos repartimos por su contorno inferior a la búsqueda de algún acceso diferente al de las vías clásicas, con idea del alcanzar alguna eventual vía lateral inexplorada. El caso es que no terminamos de verlo claro y, al final, decidimos bajar por uno de los accesos originales del GES-CMB de 1965. Pensamos que las potentes luces actuales nos permitirán discernir la presencia de vías laterales y, a la postre, buscar los lugares ad-hoc para acceder hasta ellas desde arriba.

Inicia Manu el descenso y equipa un primer pasaje encañonado, cuyo piso de hierba seca amarillenta oculta no pocas piedras traicioneras que, al menor movimiento, se pueden precipitar hacia la vertical. Después de varios largos y un tramo aéreo, agota prácticamente la cuerda en una cornisa situada a unos 60 metros de profundidad. Me reúno con él, y le tomo el relevo.

Siguiendo el ejemplo de lo que vi en noviembre en la torca del Porrón, cuya lógica me parece incontestable, opto por ir fraccionando cada pocos metros, con el propósito de agilizar las maniobras de ascenso y descenso. Para ello debo traccionarme hacia la pared constantemente, para contrarrestar la tendencia natural del extraplomo a enviar la cuerda hacia una trayectoria completamente aérea. Por cierto que el espectáculo es imponente, ya que la base del gran pozo está cubierta de la misma paja amarillenta que encontrábamos más arriba, lo que la hace perfectamente visible desde mi posición, un centenar de metros por encima, gracias a la luz natural que penetra hasta el fondo.







Cuando alcanzo el nudo final de mi cuerda, clavo un último parabolt y dejo colgado el material de instalación. Subo hasta la cornisa y cedo el testigo a Marcos. Él equipa aún varios largos hasta agotar los anclajes. Antes de iniciar el ascenso comprueba que la punta de la cuerda, de 85 metros, llega a tocar el fondo… pero habrá que traer más cuerda en razón de la que se consumirá en los últimos fraccionamientos.

Una vez los cuatro arriba, recogemos la impedimenta, nos auto-retratamos junto a la pintada histórica y, bajo un sol inmisericorde, emprendemos el retorno hacia los coches. Marcos se despide y los demás tardamos un momento en ponernos en camino hacia la civilización.





En el bar-restaurante del camping coincidimos con varios compañeros espeleólogos; con ellos damos un repaso ameno a todos los lugares comunes, anécdotas y chascarrillos de costumbre, antes de pasar a la acción y llenar las andorgas con suculentas raciones y cervezas varias.

Y así, pasadas las 21 h, concluye una agradable jornada de espéleo-diversión, que esperamos repetir sin tardar demasiado.

Carolo