10 octubre 2018

Apadrinamos un Lugar de Interés Geológico

Que nos gusta Udías está claro...sus gentes, paisajes, fiestas, bares, cuevas....y además siempre hemos apostado por la conservación del patrimonio subterráneo, valorándolo y llevando a cabo exploraciones lo más sostenibles con el medio posibles.
Pues si sumamos las dos cosas nos lleva a apadrinar un Lugar de Interés Geológico!
Desde el Club Cántabro de Exploraciones Subterráneas hemos apadrinado el CV 003 Mineralizaciones de Zn-Pb de Udías (Mina Hermosa y Enriqueta, Sel del Haya, Cobijón, etc): Catalogado como Lugar de Interés Geológico por el Instituto Geológico y Minero Español.

Como explican en su web "s trata de una iniciativa creada por el IGME y que parte de la idea original que fue puesta en marcha a finales del año 2011, por la Asociación Geología de Segovia y que ahora se hace extensiva, a todos los Lugares de Interés Geológico (LIG) del país.

A través de un sencillo sistema de registro, te proponemos que “apadrines” un lugar de interés geológico que, por su valor científico, didáctico, divulgativo o turístico, creas merece la pena ser conservado. No importa el motivo que te mueva a apadrinarlo, que esté cerca de tu pueblo, que lo hayas estudiado o que simplemente te guste. Cualquier motivo es bueno para que te animes a hacerlo.
Si aceptas ser "padrino o madrina de una roca”, adquirirás un compromiso mínimo con el Lugar de Interés Geológico (LIG)  que hayas elegido, que sin embargo ayudará enormemente a su conservación."


Toda iniciativa tendente a la preservación del patrimonio, a la puesta en valor de la geología y a la difusión en los medios es bien recibida por el CCES. Hay cientos de LIG en España, os animamos a que participéis y que ayudemos a preservar estos elementos tan valiosos y que tan fácilmente podemos perder...






Características y descripción del LIG CV 003 Mineralizaciones de Zn-Pb de Udías


Programa apadrina una roca:





08 octubre 2018

Exploraciones en Picos de Europa 2018: Sector Castil- Tortorios- Moñas- Urriello




Este pasado mes de Agosto he tenido el placer de poder explorar en el campamento situado en las laderas de Peña Castil, junto al grupo que lo organizaba comandados por nuestro buen amigo Zape. Creo que no necesita presentación en el mundo de la espeleo y tampoco es amigo de protagonismos, por lo que me ciño a los hechos…


Después de contactar con el grupo decidí acertadamente subir una semana al campamento, bien aconsejado por los mismos, y que coincidió en los días de novedades en la exploración. Es verdad que menos tiempo es escaso, así que pude disfrutar de dos entradas con mi compi Teio del Burnia, quien a pesar de andar averiado descendimos a casi -700 para instalar el vivac en la VA-1, acompañados por Gonzalo el valenciano. Curiosamente en la entrada siguiente se supo que después del vivac se encontraba un p200 que comunicaba con zonas conocidas. También descendimos en la segunda ocasión a la VA-5, una preciosa sima que te regala con otro pozo de 200 metros al poco de entrar, es habitual en Picos esta verticalidad. Algo más concreccionada que la VA-1 y curiosamente tiene algunas zonas en las que hay que ascender bastantes metros para continuar por la vía principal. Al final el río hace las delicias con zonas de meandros estrechos, pozos que terminan en marmitas y salas que se abren tras ellos. Es impresionante la salida de la VA-5 viendo el Urriello y Bulnes enfrente. Solo dos comentarios chicos (1- Que me matáis con las entradas de 20h, aunque me encanta ver amanecer tras salir de la torca. Y  2- Teio el té de roca entra muy bien, pero con algo que le de sabor entra mejor).


También las labores de preparar las comunicaciones se convierte en una diversión, si en el campamento no funciona pues habrá que bajar a una cueva a colocarlo, y desde allí pudimos hablar con nuestros compañeros en el vivac… aunque a Olga no le apetezca salir de allí que baje el siguiente grupo.

Disfruté en las simas, disfruté en los descansos en el campamento y de cada ratito en el que el grupo se aliaba para preparar las entradas y las tareas diarias, además de que la vida en la montaña a casi 2000 metros de altitud te hace estar alerta ante los cambios de tiempo repentinos o el sol implacable. Una zona increíble en la que los días pasan muy despacio para saborearlos entre un montón de chiflados como yo, la verdad es que gusta ver a un grupo tan unido y cada uno de su madre y de su padre, no faltan las risas, las historias al calor de la cocina, las sentadas al atardecer para compartir un poco jamón y vino, viendo la puesta de sol sobre un mar de nubes… hasta canguros teníamos.


Para los que todavía no me reconocen soy el que puso la caseta del perro nada más llegar, si... ese. En la cueva de hielo a las órdenes de Kasia que nos estaba haciendo unas fotos increíbles, pero es inevitable, no me puedo estar quieto, con Estibaliz de “partener” posando como auténticos modelos, estuvimos horas en esta cueva hasta que las manos se empezaban a quedar adormecidas y decidimos salir. Cuando se me acababan los días allí menos mal que Inma tenía el botiquín a mano para aliviar mis resecos ojos, aunque no se por qué extraña razón goteaban al despedirme. Un abrazo a tod@s chic@s.

Josean

PD- No se porqué extraña razón te encuentro en todos los sitios Dani jajjaja.







25 septiembre 2018

VIVAC TORCA DE LA LLANA DE LA LEN. 14-16 SEP 2018


Hacía bastante tiempo que no entrábamos a la len, nuestros esfuerzos estaban redirigidos a la exploración de la PO10 y la Torca del Arroyo, pero por alguna extraña razón que quizás no lleguéis a entender, sentíamos nostalgia por volver a bajar esos 500m de torca llena de diversiones, cruzar la galería que va del Pozo Juanín y Bedoya hasta la galería del eje de la cueva y cruzarla hasta el vivac, volver a sentir la oscuridad que de verdad te envuelve en todo momento, deshumedecer sacos, chaqueta, esterillas, tienda.. volver a luchar contra el frío y la humedad entre otras incomodidades que os podéis imaginar... pero fue sencillo vencer todo esto en tan grata compañía...
Uno de los objetivos era acabar la "Galería del Klondike", en el que llevábamos trabajando prácticamente desde el principio de la exploración en la len.
Otro objetivo era en el "Túnel del Viento", una escalada que habíamos dejado pendiente hace al menos un año.



Bajamos cuatro personas por lo que pudimos hacer dos grupos de trabajo y hacer bastantes cosas para el poco tiempo que teníamos por delante. El viernes dos de nosotros recogimos el material sobrante del Klondike y lo reorganizamos con el resto del material en el vivac, acaldamos las estancias e hicimos con unos plásticos un nuevo habitáculo en la cocina para no congelarnos con la constante corriente de aire, y antes de cenar nos fuimos a dar un paseo por el eje de la cueva. A la hora de cenar llegó el resto del personal, cenamos y planificamos la exploración del día siguiente.

Sábado por la mañana, creo que nos dormimos, no le presté mucha atención a este asunto, estaba en el saco muy a gusto excepto por una rodilla que tenía marcada en la espalda. El café calentito con leche condensada y sobaos es un exquisito golpe de azúcar que te pone a mil, después llega el chute de cafeína y todo empieza a funcionar, cuando me quise dar cuenta estábamos entrando en el Túnel del Viento mientras el otro equipo iban a explorar el último pozo que quedaba en el Klondike cerquita del vivac, después se juntarían con nosotros.

Tras una galería con mucho mucho aire entramos en un meandro de unos 30/40 m de altura atravesándolo con pasamanos a media altura, en la parte baja se exploró un aporte de agua, río abajo tras unas estrecheces terribles quedó en una cabecera de un pozo a una zona más grande que quizás se podría alcanzar bajando unos pozos a mitad del "Túnel del Viento", río arriba se estrechaba impidiendo su progresión, pero desde el pasamanos en la punta de la galería se veía volumen arriba y el aire aun siendo un meandro de 30/40m de altura era muy notable. Tras unas piruetas conseguimos evitar la escalada y accedimos a la parte alta del meandro donde este se hacía más ancho y cómodo con partes de suelo, al poco de instalar unos metros de pasamanos llegaron los compañeros, aunque habían explorado el último pozo que quedaba en el Klondike y comunicaba con una zona ya conocida. El pasamanos nos estaba llevando a una zona grande por los ecos de nuestras voces que escuchábamos en la lejanía.. Finalmente el pasamanos nos condujo a la cabecera de lo que parece una sala bastante grande con grandes chimeneas, a unos 30m por debajo se ve el riachuelo que ha labrado un conducto meandriforme de roca lavada que con la luz daba un tono brillante que me pareció espectacular... río arriba la galería sigue serpenteando en grandes dimensiones, pero no teníamos la cuerda suficiente para bajar, la cuerda se quedó a unos 10m del suelo.




Retrocedimos unos 150m de pasamanos y algún pozo hasta el comienzo de la galería donde se había dejado material para empezar a revisar pozos e intentar conectar con el riachuelo de abajo. Tras bajar un par de pozos, dimos con otro meandro de coladas blancas que va zigzageando en la dirección del conducto del río y aguas abajo, también nos quedamos sin material, y ya era buena hora para volver al vivac a cenar, nos esperaban  macarrones con curry, macarrones boloñesa, lentejas, embutido y otras cosas de rumiar. A pesar del festín, no podía dejar de pensar en huevos con patatas y panceta.. Al día siguiente teníamos que salir, y mis deseos se hicieron realidad, a las 2 de la tarde estábamos los cuatro en el camping de San Roque comiendo huevos con patatas, panceta y chorizo frito.

Adrián F. 

06 septiembre 2018

Prospecciones en el Porracolina: 30 de Agosto, “Los cinco en la sima Hipérico”



Un jueves atípico, con Santander en fiestas, nos hace animarnos a buscar hoy una nueva entrada a la oscuridad, repasando varias torcas encontradas en una prospección anterior (no contaré esa aventura para dejarla en las cenas y reuniones entre risas del grupo). Así que hoy seremos 5, y como esos librillos famosos que muchos leímos cuando éramos chiquillos nos aventuraremos en los indómitos lapiaces del Porracolina.





Los grupos anteriores que aquí exploraron dieron un buen repaso en este gran karst, pero es muy difícil terminar con los cientos de torcas de una zona tan fracturada como pudimos comprobar, puesto que las dos nuevas bocas se hallan a solo un centenar de metros de desnivel sobre la carretera. Están totalmente limpias de marcas ni anclajes y su boca es parecida en tamaño, de unos 3 metros de largo por 1 de ancho.


No tardamos más de quince o veinte minutos en llegar a la primera, cuya primera estimación fué de unos 40 metros con nuestro efectivo método de tirar una piedra, aunque es verdad que alguno le dio unos 20 más. Los voluntarios para instalarla son Manu, Pelos y Jara, quienes se ponen a la obra al momento. 
Después de repartir el material Jordi y yo nos acercamos a la segunda que sabemos que es más pequeña y pensamos que podíamos verla en poco tiempo. Al llegar a la cabecera observamos que el fondo se ve a unos 10 metros y Jordi se dispone a instalar la cabecera y descender al fondo tras 3 anclajes. Una vez abajo los dos comprobamos que el fondo lleno de piedras se encuentra colmatado al final, sin posibilidad de continuación, pero Jordi nota algo de aire entre unas piedras y nos ponemos a retirar todo lo que estorba. Entre las piedras algunos huesos de cabras, como suele ser habitual, y tras retirar unas pocas piedras aparece una gatera que nos encargamos de despejar. Un rato más tarde se puede pasar y comprobamos que al otro lado hay la base de una chimenea, y mirando hacia arriba se ve la luz de la calle a la misma altura que el pozo desde el que bajamos. Sin más posibilidades desinstalamos y marcamos esta pequeña torca.


Al mismo tiempo en la otra ya han descendido unos cuarenta metros y el pozo continúa, así que me dispongo a descenderla para ver qué pinta tiene. Cuando voy llegando compruebo que Pelos y Manu ya están en la base y está claro que pasa de los 60 metros. El pozo de unos 10 metros de largo por 4 de ancho en su zona de mayor volumen baja con plano inclinado en sus primeros metros para abrirse, no se aprecian ventanas hasta casi la base, donde se ve por una estrecha grieta un volumen detrás. Dicho volumen parece un pocillo de 4 metros que creemos pueda ser la base de una chimenea paralela. Algo curioso para nosotros es la corriente de aire que se muestra en varias zonas y parece circulatorio entrando por la grieta del pocillo paralelo. Dejamos la incógnita para otra ocasión y salimos topografiando el pozo que al final nos da 75 metros y cuando llegamos arriba nuestros compañeros han buscado un nombre para esta torca, gracias a una planta fácilmente reconocible que encontramos cerca de su boca, se llamará Torca Hipérico.


Finalmente para concluir el día los cinco nos acercaremos a una torca conocida, llamada “El perro de Fermín”, tras salvar el desnivel por el empinado lapiaz llegamos a su boca y después de instalarla procedemos a abrir un poco la boca de un pozo encontrado en su base a -40 que pensamos que puede tener unos 60 metros. Aunque la ausencia de aire nos indica que no tiene mayor importancia preparamos el pozo para topografiarlo. Un trabajo laborioso y poco fructífero, pero útil y que no debemos abandonar para saber más sobre este gran karst del que esperamos todavía gratas sorpresas.


Josean