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16 diciembre 2020

NUEVO Articulo de "Cantabrodesmus lorioli"

Estamos de enhorabuena, ya que por fin después de 4 años de constante trabajo acabamos de ver publicado un nuevo articulo científico de Cantabrodesmus lorioli. Es una especie marcada por su endemismo (ya que solo habita en las profundidades de las montañas del Asón), en este caso son muestras recogidas en el Gran Pozo MTDE de la Torca del Porrón, además de un ejemplar que se recogió en la Torca de la LLana de la Len a los pies del Porracolina.

La completa descripción, que nunca antes se había realizado sobre las hembras de este troglobio milpiés, profundiza un poco más en el conocimiento de este invertebrado, mientras los datos indican que se trata de una especie relicta, supervivientes de grupos ahora extintos hace que sea difícil su posición sistemática.


Actuando como colectores de las muestras los espeleólogos ayudamos con nuestros informes a catalogar y ampliar el conocimiento de especies, aunque siempre apoyados por buenos especialistas en la materia, cada uno con sus medios es importante saber qué debemos hacer y cómo actuar cuando nos encontramos ante algún animal que nos resulta desconocido. Yo creo que una fotografía o un vídeo es demostrativo de lo que vemos, en el caso de personas sin experiencia, y la federación de espeleología un buen apoyo a la hora de indicar los contactos que nos pueden sacar de dudas con el bichito que hayamos visto. Animo a los espeleolog@s a compartir dicha información que resulta beneficiosa para nuestra biodiversidad.

Este es el articulo de la revista científica Zootaxa que os pide estar registrados y pagar para acceder al pdf:

https://www.mapress.com/j/zt/article/view/zootaxa.4895.3.7?fbclid=IwAR2i-vSRj8czIc6Dz56HBoxrsz_i1lXaMEzOLSB4WdeGPEvno3jjQCIyawM

En el siguiente enlace lo podéis descargar sin costes:

 https://www.researchgate.net/publication/347322690_Description_of_the_female_morphology_of_the_relict_troglobiont_millipede_Cantabrodesmus_lorioli_Mauries_1971_Diplopoda_Polydesmida_Chelodesmidae_and_new_records_in_the_deepest_pit_of_Spain

Nuestra labor no se lleva  a cabo sin la intervención y ayuda de muchos compañer@s de los grupos que exploramos en el Porracolina por lo que quiero agradecer al grupo Äbrigu al completo por el arrojo que demuestran en todo momento, a mis compañer@s del CCES que son los mejores en todo, pese a quien pese, y en especial a la persona que promovió la investigación  de fauna en nuestro grupo que es Marta Gutierrez. Además y muy importante los investigadores José Domingo Gilgado (Txomin) y Henrik Enghoff por ese gran trabajo. 

Muchas Gracias a tod@s.

11 abril 2020

Escaladas del Túnel del Viento


Este material inédito, que no habíamos publicado hasta ahora, de exploraciones en el Túnel del Viento en la Torca de la LLana de la Len (Porracolina), puede servir como representación del esfuerzo y el trabajo realizado por los clubes Ábrigu y Cces en esa zona de exploración durante el año 2019. 
Dentro de las enormes galerías horizontales descubiertas allí, se abre por un costado un recto y largo meandro desfondado con dirección Norte, dicho meandro llamado Túnel del viento alberga en  su fondo uno de los aportes al sistema que circula en dirección Sur para desviarse a medio camino y tomar un rumbo SE hasta drenar sus aguas sobre el río Macarena. Aún así aguas arriba el meandro continua, subiendo la cota del aporte y una vez que llegamos al nivel del regato el meandro se estrecha obligando a realizar escaladas para buscar una continuación. 
Tiempo después se desistirá de este empeño por dos razones, una el descubrimiento del río Macarena y otra la posibilidad de que este aporte, cuyo sumidero pensamos que tenemos localizado en el exterior, hacen que sea un trabajo sin muchas compensaciones y que dejaremos como incógnita para futuras generaciones.


25 diciembre 2019

Fin de año 2019


Como ocurre cada final de año, en un club de exploración, son muchos los trabajos a realizar como compromiso con la federación y las instituciones. El caos del que a última hora somos protagonistas, pues la actividad no termina con los días especiales entre el barro, las formaciones y los compañeros, sino que además hay un trabajo solitario y poco recompensado detrás. Pero es una parte muy importante a la hora de evaluar las cientos y cientos de horas que pasamos en la oscuridad y absolutamente imprescindible si queremos preservar la gran aportación que hacemos a la sociedad, como patrimonio de la región.

Nuestro compromiso se realiza con una Memoria de exploraciones del año en curso, adecuadamente relatada, aportando fotografías y topografías de cada metro descubierto y convenientemente maquetada para que estos documentos se preserven en archivos, que se guardan en manos de la Federación Cántabra de Espeleología y del Servicio de Patrimonio de la Consejería del Gobierno de Cantabria. Tengo que decir que es muy importante la gestión de la Federación, pues al final no deja de ser la unión política y social de todos los Grupos Espeleológicos de la región, pues sin ellos sería difícil que unos espeleólogos huraños, cavernícolas  y pendencieros como nosotros pudiéramos llegar a hacer tal actividad.

Explicado todo esto pasaré a continuación unos datos relativos a las exploraciones dentro del grupo CCES de los principales sistemas y cavidades de las dos zonas de exploración que nos han sido asignadas, Udías y Porracolina:

Exploración de Udías:

El sistema de Udías comprende como eje principal la cueva de Udías, por la que discurre el río Suvia, y  que además se alimenta por las distintas simas o torcas como la de Luna Llena, Tobes, etc. Un gran karts formado entre el Polje de Udías y la surgencia en el pueblo de Novales, por lo que comprende los municipios de Alfoz de Lloredo, Cabezón de la Sal y Udías.

-      Cueva de Udías: Desarrollo de la cavidad en los años de actividad del grupo CCES.

Anterior al año 2013 (Grupo SCC, SESS, etc) --- 17.000 metros
Año 2014 (CCES) ------------------------------ 20.507,78 metros
Año 2015 (CCES) ------------------------------ 26.862,26 metros
Año 2016 (CCES) ------------------------------ 29.008,60 metros
Año 2017 (CCES) ------------------------------ 30.xxx,00 metros
Año 2018 (CCES) ------------------------------ 32.234,08 metros
Año 2019 (CCES) ------------------------------ 33.510,81 metros
Profundidad Máxima………… (-216 Mts)

El gran avance en el año 2015 fue propiciado por el descubrimiento de nuevos niveles de galerías fósiles, como sector primigenio del sistema, alcanzando a tener desde el activo unos 4 niveles que aún están en exploración con gran cantidad de incógnitas. Hay que contar también con el descubrimiento de Sima Tobes que pinchó en el sistema y de algunas torcas más de carácter secundario.
Muy importante también el descubrimiento, dentro de las investigaciones de Fauna Subterránea, de una nueva especie para la ciencia y que ha evolucionado únicamente dentro de este sistema, que se ha denominado (Trechus Udiensis), descubierta gracias a la labor de una gran compañera.

-      Torca Urbío: El desarrollo de esta cavidad, que se encuentra junto a los pueblos de Duña y Bustablado (Cabezón de la Sal), alcanzó su máximo hacia el año 2016 aunque aún existen algunas incógnitas por comprobar que dejamos para tiempos más relajados.

Año 2019 (CCES) --------- 8.317,14 metros, profundidad -123 metros.

Exploración Porracolina:

La zona de exploración del Porracolina cercana a la localidades de San Roque del Riomiera y Calseca abarca un área desde el Collado de la Espina hasta el Río Miera como limite al Norte y al oeste, y delimitado con los picos del Porracolina, Pipiones, Pico Carrio. Dentro de esta zona se encuentra el Valle de Valdició y los municipios comprendidos son el de Soba y Ruesga, compartida en colaboración entre los grupos CCES y Ábrigu.

-      Torca de la Llana de la Len: Conocida y explorada desde tiempo antes por grupos catalanes y franceses hasta los -180 metros de profundidad y una vez en manos del grupo CCES y Ábrigu en el año 2015 se fuerza el estrecho paso, accediendo a nuevos meandros y pozos que conducirán a galerías en un nivel de -450 metros. Tiene en la actualidad un total de 3 ríos descubiertos, 2 niveles fósiles y 1 activo con el siguiente desarrollo:

Año 2019 (CCES y Ábrigu) ------------------------ 13.603 metros de desarrollo y una profundidad de -624 metros.

Hay que resaltar que la complejidad de exploración en esta sima es debida a la profundidad alcanzada y distancia desde la boca a galerías, por lo que es necesario como mínimo 3 días entre aproximación, exploración y salida, teniendo el vivac a unas 6 horas de la boca.

Solo son las principales, ya que son innumerables las cavidades descubiertas y exploradas por lo que dejamos la descripción completa de las otras para nuevos artículos, pensando en que tras el descubrimiento y análisis no está de más la publicación de todo el trabajo realizado. Un trabajo realizado de manera altruista por espeleolog@s dedicados en cuerpo y alma en su gran pasión, un deporte, una ciencia, un aprendizaje continuo…

En estas fechas señaladas recuerdo a tod@s las personas que nos han apoyado, a todos los amig@s que han estado con nosotros y han aportado su gran granito de arena, que unidos han hecho una gran roca, compacta y poco quebradiza. Mi agradecimiento, mi cariño a las personas que veo cada finde, y a las que no veo desde hace tiempo también, porque tod@s formamos parte de esta pequeña historia.


FELIZ NAVIDAD




                                           Foto- Luciano Sedano                                      Cueva de Udías

13 septiembre 2019

Semana Grande en la Torca de la Llana de la Len

(Días 15 al 21 de Julio)

Pues si, una semana… no me he equivocado, siete días dan para mucho cuando se trata de explorar en los confines del razonamiento humano pero que pueden resultar cortos embebidos en la dinámica del explorador. Todo hay que decirlo “motivados” por supuesto por los últimos logros del clan político a la hora de alardear del patrimonio subterráneo… no queríamos ser menos, aunque no tuviéramos cápsula nos las apañamos con nuestro vivac en el confín del universo conocido, presumiendo de gourmet con la comida liofilizada (ah, pues en mis lentejas hay chorizo, pues en mi pasta boloñesa falta algo de sabor, jajjaja), nuestros cascos (con agujeros), nuestros trajes (más bien con grietas y parches), enroscados en los arneses llenos de cachivaches los “Pobrelanders” se dirigen descendiendo por grietas, abismos insondables, estrechos meandros y gateras infernales hacia nuestro reducto fuera de esta galaxia para enfrentarse a la soledad, el silencio, la oscuridad (Coño!!! Qué bien se está!!)

Después de la típica rueda de prensa en la que nos preguntan por nuestra marca de calzoncillos tres Pobrelanders llamados Ciano Crusoe, Pelos y Gus el abuelo, se adentran por la boca de la Torca de la Llana de la Len, pensando en estar cuatro días hasta que llegue el reemplazo, con Fredo, Manolo, y Josean, que estarán de jueves a domingo. El reparto se hace debido a problemas obvios del curro en su mayoria, aunque en el último momento Ciano decide probar lo que es estar 7 días bajo la poca luz de su frontal por razones de gestión (O sea, que no se fía de que le bebamos el vino)

Tiempo después del hallazgo del Río Macarena que nos abre otra incógnita en el Túnel del viento, se propone que el primer grupo de explolanders se dirija a continuar el río y mejorar los pasos de un meandro con un nombre que lo dice todo (La Ciénaga de Srek). Con un fango líquido y profundo, succionador de botas, es el peor sitio para hacer un picnic, así que se busca algún paso superior que evite este húmedo y angosto lugar, aunque hay una opción que por desgracia no llegará a superar ese paso. Así que deciden continuar hasta el río donde topografían en busca de la continuación y superan la punta de exploración de la vez anterior, instalando pasamanos en las partes más profundas, ya que hay que pensar que nuestros trajes espaciales no son sumergibles. Llega un punto en el que el techo desciende hasta quedar a unos centímetros del agua, por donde sopla tanto aire que forma pequeñas olas, pero sin neoprenos resulta impenetrable.

Exhaustos y empapados de la húmeda zona se vuelven al vivac para recuperar fuerzas e intentan secar los maltrechos trajes, no sin antes haber dado cuenta de las instalaciones en la Ciénaga de Srek y acceso al río para cambiar de aires, dejando el material en el meandro Gau. Este primer grupo de intrépidos Pobrelanders serán los encargados también de comenzar una prometedora escalada en una enorme pared de la Galería de Poseidón, dejándola instalada hasta unos 15 metros del suelo.

Ya estamos a Jueves y el segundo grupo se prepara para entrar, pertrechados con enormes sacas galácticas llenas hasta los topes, en la boca encontramos los encargos dejados por Ciano Crusoe para intentar sobrevivir algunos días más a 500 metros de profundidad. Mientras descendemos los grandes pozos el primer grupo ya se preparan para salir comenzando el interminable trasiego de pozos, meandros y gateras que son necesarios hasta ver la luz y nos los encontramos después de un breve descanso en el 15M (repisa entre bloques en las cabeceras de voluminosos pozos paralelos de más de 60 metros) Después de contarnos sus andanzas nos despedimos de Gus y Pelos que poco a poco se dirigirán hasta la salida. 
Nosotros seguimos nuestra ruta descendiendo con ánimo hasta que al llegar a la gran galería de Poseidón vemos entre los bloques a un extraño personaje que empieza a soltar raras palabras mientras agita los brazos y comenzamos a entender algunas frases sueltas (¡esperar ahí!, ¡alumbra para el otro lado!, ¡no os mováis!) Nos sentimos algo amenazados por esas palabras así que le hacemos caso y después de un rato nos acercamos para comprobar que debajo de esas greñas y esa capa de barro está Ciano Crusoe, el último superviviente.

                                         Reino de Poseidón, (en la foto hay 3 espeleologos)

Hemos llegado pronto y después de un rápido tentempié nos acercamos hasta la escalada con intención de llegar arriba, poniéndose en la labor Ciano y Fredo mientras Manolo y yo revisamos una sala en el otro lado de la galería en la que encontramos algún tramo de meandro sin revisar y varios pozos sin descender. Nos acercamos con nuestros compañeros que necesitan material y tenemos que ascender para pasarles más cuerda y anclajes, y de esta manera se llegará al final de la escalada de 35 metros (que se llamará “La Escagada del Pelos” debido a los conductos epifreaticos de este último), que nos colocará en las puertas de una gran galería fósil con muy buen aspecto.

Pero somos pacientes y sabemos que al día siguiente nuestro cometido será otro, caminando el viernes en dirección al Tunel del viento donde descenderemos por el meandro Gau hasta llegar al material dejado por el primer grupo, el cual dejaremos en una sala superior de la que parten varias incógnitas. Por un lado el mismo regato que forma el Gau pero en dirección contraria, aguas arriba, forma un estrecho meandro activo que una vez que se va elevando pierde las capas de barro y en el que se encuentran formaciones tan curiosas como las pisolitas. Subimos topografiando, trepando pequeñas cascadas, cruzando marmitas y estrechos conductos hasta que se reduce tanto que resulta impenetrable.

Volvemos con nuestros compañeros que están revisando otro meandro que sale de la misma sala en dirección contraria. Después de destrepar algunos metros el meandro sale a la cabecera de un p30 que a -10 tiene una gran losa encajada desde la que parte un meandro, pero descendiendo el pozo completamente encontramos otro meandro por el que se desciende progresivamente y terminará pareciéndose mucho al Gau, por lo que le llamamos Gau 2. Al final después de estrechos pasos barrosos se encuentra un p20 o 30 desde el que se vislumbra abajo un meandro limpio, y lo dejaremos preparado para descender por falta de material. Subimos hasta la losa colgada y exploramos el meandro superior que se desfonda en varios pozos paralelos de 15 metros con volumen y con varios pequeños pasos entre bloques que terminan en paso impenetrable. Después de aburridos de tanto meandro y con una topo bastante completa de la zona nos vamos a descansar al vivac que está a 1 hora más o menos.


La jornada del sábado será todo lo contrario, por lo que significa la exploración de una gran galería fósil y completamente virgen, el sueño de cualquier explorador. Aunque no sabemos si se terminaría a los pocos metros de empezar, por lo menos prometía bastante por dimensiones y forma de la cavidad con un techo abovedado y bastante corriente de aire. Después de ascender los 35 metros de la pared de la Galería de Poseidón nos damos cuenta que la instalación está en una zona peligrosa por varias rampas llenas de piedras sueltas que pueden caer fácilmente y hablamos en mejorarla una vez que veamos las posibilidades de la nueva galería. Una vez en la boca de unos 10 metros de ancho y 8 de alto jalonada por una enorme estalagmita la galería continúa en dirección sur- suroeste desde el principio, abriéndose en volumen a los pocos metros de empezar, y al poco se cruza con otra galería inferior que vuelve en dirección a Poseidón hasta que se abre una pequeña ventana colgada en la pared de la misma y a escasos 30 metros de la otra boca.

De nuevo en la galería, que llamaremos Galería del Coral, nos encontramos con el primer desfonde con un pozo de unos 10 metros (sin descender) el cual sorteamos con un pasamanos sobre una larga rampa barrosa que una vez pasada se va cerrando la galería en dimensiones hasta dejar dos bajas diaclasas, y continuamos por la mayor que sopla tanto aire que la cruzamos sin parar por la sensación térmica, la segunda quedará sin  mirar.

Una vez cruzado a los 15 metros se abre de nuevo la galería en otra sala con un pequeño desfonde, a partir de aquí se suceden las salas, pozos, galerías transversales, chimeneas, por una bonita galería tapizada en muchas ocasiones por formaciones que parecen plantas o coral y con cantidad de espeleotemas de todo tipo. Es imposible explicar los más de 600 metros topografíados como eje principal de la galería que sigue el mismo rumbo sur-suroeste desde el principio y sus muchísimas incógnitas, aunque también resulta difícil explicar las caras de asombro que llevábamos en muchos rincones, tan increíbles que es difícil describirlos.

Hasta que en un punto del camino en el que estos fistrolanders ya estaban aburridos y cansados de explorar y topografiar y comentando entre ellos el detenerse y volver, echaron la vista atrás y recordando otras exploraciones que se habían dejado a los pocos metros del final decidieron continuar un poco más por experiencia, donde a la vuelta de la esquina les esperaba el final de la galería, en un punto en el que se colmatada de material  concreccionado y sin nada de aire. Salimos con cuidado de pisar las mismas huellas para perturbar lo mínimo posible y se prepara a la salida una nueva instalación más colgada, evitando las rampas de material suelto. Ya en el vivac celebramos estos fructíferos días y preparamos parte del material que sacaremos al día siguiente.


Todavía queda volver por las pisadas y contentos por el nuevo descubrimiento y sus múltiples incógnitas, de repente crecidos pasamos a ser algo más que unos “pobres espeleólogos”, que no necesitan experiencias nada más que las vividas por lo intensas y emocionantes de estos días, que no necesitan de halagos porque el descubrimiento es el de uno mismo, el de compartir con los amigos, echar unas risas y reírse del miedo, en los límites del mundo conocido, da igual el tamaño de la aventura sino el afrontarla con la serenidad del EXPLORADOR.

Josean

                                                     
                                                           Fotos: CCES-ÁBRIGU

29 mayo 2019

Jornadas de Reflexión 25, 26, 27 y 28 Abril


Participantes: Ciano, Manolo y Fredo

Es jueves y hemos quedado Ciano, Manolo y yo para entrar hasta el domingo al vivac de La Len. Estaría bien disponer de algo más de personal para optimizar el tiempo de permanencia, ya que tenemos mucho trabajo y la progresión por el Túnel del Viento está resultando costosa, ya que todo el avance se lleva a cabo mediante pasamanos sobre el meandro desfondado con lo que conlleva el transporte de material y el tiempo de instalación. 




Tras un pequeño incidente con la batería de la furgoneta de Ciano, a las 18:00 aproximadamente, por fin nos disponemos al descenso, llevamos baterías y comida para estos días, por el momento tenemos material de instalación suficiente en el vivac. Tranquilamente vamos descendiendo y superando las dificultades habituales, la estrechez de -180, el meandro de la lluvia, la zona  posterior a la sala del 15M, que no sé qué tiene pero es un auténtico coñazo. Una vez superada esta zona llegamos al pozo Juanín y Bedoya en cuya base se encuentra el vivac de Los Rusos. Ya en esta zona empieza la zona horizontal y enseguida llegamos al goteo donde recogemos las garrafas de agua para llevar al vivac y dejamos escurriendo el material limpito para el día siguiente. Llegamos al vivac, musiquita, cenita, vinito y a dormir.

Viernes
“Son las ocho menos diez” nos despierta Ciano, con este no hace falta despertador, desayunamos y nos dirigimos a recoger el material de instalación, el objetivo es continuar progresando en el Meandro Gau la zona donde la última vez que entramos lo dejaron Ciano y Manolo. Por lo visto el sitio es un asco pero continúa y en buena dirección. Progresamos por el Túnel del Viento hasta llegar al desvío, al principio son pocetes bonitos con formaciones, pero poco a poco la cosa se va tornando en meandro estrecho  con barro y agua en el suelo, donde en algunas ocasiones tienes que tumbarte para pasar por la zona más ancha, (unos más que otros). Llegamos al punto donde la vez anterior se les acabó el material y me dispongo a continuar con la instalación mientras ellos van topografiando.


Vamos descendiendo pequeños resaltes pero que requieren el uso de cuerda, la acumulación de barro en el suelo dificulta mucho la progresión hasta el punto de tener que tirar la saca al suelo y pisar sobre ella para poder liberarme y poder recuperar la bota del barro. A esta zona la bautizamos como la Ciénaga de Shrek. Entre las cabeceras estrechas y el barro empiezo a perder la paciencia y yo creo que todos estamos deseando que el meandro se cierre para desinstalar y explorar otra zona, pero la cosa sigue cada vez con más barro hasta que en la base de uno de los pozos llegamos a una sala con volumen ¡¡¡a la que llegan dos galerías!!! Se acabó el barro.


 Mientras estos terminan de topografiar el meandro, reviso la zona, la galería más grande continúa pero hay que escalar. Por el otro ramal  progreso por un pequeño meandro, a lo lejos se escucha corriente de agua, llego a una galería arenosa y hacia la derecha me asomo y zasca un río con bastante caudal. Vuelvo con estos y una vez reunidos decidimos tirar hacia el río, una vez allí revisamos río arriba hasta una zona donde habrá que mojarse, pero hoy no apetece, topografiamos galerías laterales que terminan en la sala grande. Una vez revisada esta zona, comenzamos la progresión río abajo, Manolo me da el relevo como zapador y yo ayudo a Ciano en la topo. Vamos esquivando marmitas como podemos pero inevitablemente metemos algún pie en el agua. Con la chupa que llevamos ¡¡qué más da!! Seguimos instalando alguna pequeña vertical, pero en general se progresa bien, sobre las 18:00 decidimos que va siendo hora de regresar al vivac, calculamos unas 3 horas y todavía tenemos que comer algo y cerrar la poligonal en la sala antes de meternos en el Meandro Gau de nuevo y rebozarnos en el barro.


El retorno por el meandro se hace penoso, para la próxima entrada mejoraremos la progresión en los pequeños resaltes que quedaron sin cuerda porque esto es una agonía. A estas alturas ya hemos decidido que mañana no volvemos a esta zona.
Sobre las 22:00 estamos por fin en el vivac, musiquita, cenita, vinito y a dormir.

Sábado
“Son las ocho menos cuarto” No me lo puedo creer, este tío tiene un reloj interno. Estamos doblados. Desayuno y nos ponemos los buzos que entre el barro y la humedad pesan un quintal. El equipo de verticales lo iremos limpiando de barro por el camino. El objetivo de hoy será avanzar hasta la punta de exploración en el túnel del viento, donde lo dejamos Josean y yo la vez anterior por falta de material. En esta zona estamos remontando meandro arriba y la cosa no parece que tenga mucho futuro, hay que ir remontando el meandro a base de pasamanos y escaladas buscando las zonas más anchas. El último día decidimos tirar a escalar directamente hacia arriba y ver si ensanchaba y la progresión mejoraba, si no abandonar y recuperar todo el material para centrar los esfuerzos en otra zona, después del hallazgo del día anterior la cosa está más clara aún.


Comenzamos la escalada y tras remontar unos 20 metros estrechos alcanzo a ver el techo del meandro unos 25 metros por encima de mí y del mismo pelo, tras comunicar la situación decidimos retirarnos, desinstalamos las escaladas y pasamanos hasta el desvío del Meandro Gau, hacemos unos retoques en la instalación de los primeros pozos de este y cargamos las sacas a tope con material para llevarlo al vivac. Tenemos que revisar y engrasar un montón de mosquetones y lavar cuerdas.
Como llegamos pronto al vivac, ponemos la musiquita y dedicamos el tiempo a preparar un secadero para los buzos (nos hará falta) y ampliar una plaza más en el vivac por si fuese necesario, (que no creo). Cenamos y sobre las 23:00 al saco.

Domingo 
“Son las siete y media”, a ver si salimos para la hora de comer y vamos a votar tranquilamente. A las nueve nos ponemos en marcha y a las 14:30 en la calle con un solazo espectacular. Comemos en el camping y ya empieza a llamar el personal para ver cómo ha ido la cosa.
A partir de ahora toca explorar el río Macarena (si, le hemos llamado Macarena) y a ver que nos depara la cosa, lo que es seguro que el Meandro Gau nos va a hacer sudar de lo lindo.


Fredo



19 febrero 2019

Exploraciones en la Torca de la Yusa



"Aprendiendo siempre con la motivación como única arma para hacernos más fuertes, acompañados de quienes aportan su disposición, buscando mejorar siempre la forma en la que mostrar a los demás un sentimiento, una visión, una realidad intangible de una oscuridad eterna... son muchos los compañeros, los amigos que se han prestado siempre a portar una saca cargada, a realizar fotos, topografías, instalaciones de enormes paredes con el único fin de compartir un momento. Personas que nunca han buscado una firma, ni una imagen que los distinga de los demás, cuando hoy en día parece más importante el ego que aportar experiencia y compañerismo, todavía queda gente auténtica que no se echan atrás aunque no haya nadie para grabarlo...
La Yusa fue una experiencia en la que no esperábamos encontrar nada nuevo pero merecía la pena inmortalizar la belleza de la luz entrando hasta el fondo de un pozo de 200 metros, la verticalidad de sus paredes con cornisas llenas de plantas, el volumen que adquiere en toda su extensión, los colores de las distintas zonas que hacen de esta sima un sitio especial, un sitio irrepetible.
Para este variopinto grupo de espeleólogos mereció la pena el esfuerzo y dedicamos para todos nuestros compañeros y colaboradores en agradecimiento un modesto vídeo que engloba parte de esa belleza reflejada a través del prisma de la luz..."

Con estas palabras y el vídeo que las acompaña, publicadas en la página de Facebook "Bajo la Len" por nuestro grupo, se logra alcanzar más de 6.000 visitas y creemos oportuno publicarlo en nuestro blog para reivindicar el esfuerzo realizado por muchos y agradecer siempre los comentarios de las personas que nos siguen. Nos parece muy interesante resaltar las distintas visiones que nos ofrecen quienes conocieron a los antiguos exploradores y sus técnicas de progresión, lo que a mi parecer llevaría todo un buen artículo, como las contadas por los habitantes de la zona a quienes sus abuelos contaron maravillosas historias que seguro tienen una base sólida.
En esta exploración había alguna incógnita, es la manera en la que llamamos a la ventana que hay que escalar, la estrecha gatera que hay que desobstruir para saber si tiene opciones. Esta incógnita se desveló porfin hace un par de meses y en un próximo artículo se contará todos los detalles sobre la misma, pero podemos afirmar que aumenta el desarrollo de esta gran Sima.



17 enero 2019

Vivac de la Len- 7, 8 y 9 de Diciembre



Una vez más y por última vez este año se entra en la Torca de la Llana de la Len, de viernes a domingo como es costumbre. Tres días se hacen pocos para moverse por estas galerías que ya casi alcanzan los 11 kilómetros, además de las 5 horas de media para llegar hasta el vivac… Divididos en dos grupos entran el viernes por la mañana Manolo y Josean, que una vez en el Reino de Poseidón revisan y topografían un pozo de 5 metros entre bloques al final de la galería, recogen las cuerdas que se limpiaban en los goteos y después aprovisionan de agua el vivac, mientras esperan la llegada de Ciano y Fredo a la hora de cenar.



Al día siguiente hacia las 8 van en dirección al Túnel del Viento, es un gran meandro desfondado casi totalmente rectilíneo con dirección Norte, que parte desde cerca de los goteos. Allí se queda un grupo en un pozo de la zona intermedia con un meandro a la vista que se desvía, descendiendo irán siguiendo el conducto que encuentran y que toma dirección Este y no la perderá hasta que agotan el material de instalación. Volverán topografiando mientras el segundo grupo se dirige a la punta de exploración donde el meandro coge volumen, e instalan un pozo de unos 20 metros hasta el lecho del río. Allí se observa las lisas paredes y el amplio volumen que adquiere esta húmeda zona con techos de unos 25 metros, sobre el cual asoma una alta chimenea regada con gran volumen al fondo. Siguiendo el río el meandro vuelve a estrecharse tanto que obliga a realizar una escalada de unos 15 metros hasta una cornisa y desde allí se instalan pasamanos por las zonas más accesibles hasta agotar el material.

                                      

Una vez en el vivac y recopilando datos de topo se ve que por un lado la opción del meandro “Gau” con rumbo Este parece que tiene posibilidades mientras la punta de exploración sobre el río las cierra, debido que avanzamos aguas arriba por un nivel cada vez más alto y que posiblemente puede terminar en chimenea o zonas poco accesibles… Aun así quedan incógnitas por resolver con ventanas colgadas que deberemos escalar y revisar.  


CCES-Abrigu



25 septiembre 2018

VIVAC TORCA DE LA LLANA DE LA LEN. 14-16 SEP 2018


Hacía bastante tiempo que no entrábamos a la len, nuestros esfuerzos estaban redirigidos a la exploración de la PO10 y la Torca del Arroyo, pero por alguna extraña razón que quizás no lleguéis a entender, sentíamos nostalgia por volver a bajar esos 500m de torca llena de diversiones, cruzar la galería que va del Pozo Juanín y Bedoya hasta la galería del eje de la cueva y cruzarla hasta el vivac, volver a sentir la oscuridad que de verdad te envuelve en todo momento, deshumedecer sacos, chaqueta, esterillas, tienda.. volver a luchar contra el frío y la humedad entre otras incomodidades que os podéis imaginar... pero fue sencillo vencer todo esto en tan grata compañía...
Uno de los objetivos era acabar la "Galería del Klondike", en el que llevábamos trabajando prácticamente desde el principio de la exploración en la len.
Otro objetivo era en el "Túnel del Viento", una escalada que habíamos dejado pendiente hace al menos un año.



Bajamos cuatro personas por lo que pudimos hacer dos grupos de trabajo y hacer bastantes cosas para el poco tiempo que teníamos por delante. El viernes dos de nosotros recogimos el material sobrante del Klondike y lo reorganizamos con el resto del material en el vivac, acaldamos las estancias e hicimos con unos plásticos un nuevo habitáculo en la cocina para no congelarnos con la constante corriente de aire, y antes de cenar nos fuimos a dar un paseo por el eje de la cueva. A la hora de cenar llegó el resto del personal, cenamos y planificamos la exploración del día siguiente.

Sábado por la mañana, creo que nos dormimos, no le presté mucha atención a este asunto, estaba en el saco muy a gusto excepto por una rodilla que tenía marcada en la espalda. El café calentito con leche condensada y sobaos es un exquisito golpe de azúcar que te pone a mil, después llega el chute de cafeína y todo empieza a funcionar, cuando me quise dar cuenta estábamos entrando en el Túnel del Viento mientras el otro equipo iban a explorar el último pozo que quedaba en el Klondike cerquita del vivac, después se juntarían con nosotros.

Tras una galería con mucho mucho aire entramos en un meandro de unos 30/40 m de altura atravesándolo con pasamanos a media altura, en la parte baja se exploró un aporte de agua, río abajo tras unas estrecheces terribles quedó en una cabecera de un pozo a una zona más grande que quizás se podría alcanzar bajando unos pozos a mitad del "Túnel del Viento", río arriba se estrechaba impidiendo su progresión, pero desde el pasamanos en la punta de la galería se veía volumen arriba y el aire aun siendo un meandro de 30/40m de altura era muy notable. Tras unas piruetas conseguimos evitar la escalada y accedimos a la parte alta del meandro donde este se hacía más ancho y cómodo con partes de suelo, al poco de instalar unos metros de pasamanos llegaron los compañeros, aunque habían explorado el último pozo que quedaba en el Klondike y comunicaba con una zona ya conocida. El pasamanos nos estaba llevando a una zona grande por los ecos de nuestras voces que escuchábamos en la lejanía.. Finalmente el pasamanos nos condujo a la cabecera de lo que parece una sala bastante grande con grandes chimeneas, a unos 30m por debajo se ve el riachuelo que ha labrado un conducto meandriforme de roca lavada que con la luz daba un tono brillante que me pareció espectacular... río arriba la galería sigue serpenteando en grandes dimensiones, pero no teníamos la cuerda suficiente para bajar, la cuerda se quedó a unos 10m del suelo.




Retrocedimos unos 150m de pasamanos y algún pozo hasta el comienzo de la galería donde se había dejado material para empezar a revisar pozos e intentar conectar con el riachuelo de abajo. Tras bajar un par de pozos, dimos con otro meandro de coladas blancas que va zigzageando en la dirección del conducto del río y aguas abajo, también nos quedamos sin material, y ya era buena hora para volver al vivac a cenar, nos esperaban  macarrones con curry, macarrones boloñesa, lentejas, embutido y otras cosas de rumiar. A pesar del festín, no podía dejar de pensar en huevos con patatas y panceta.. Al día siguiente teníamos que salir, y mis deseos se hicieron realidad, a las 2 de la tarde estábamos los cuatro en el camping de San Roque comiendo huevos con patatas, panceta y chorizo frito.

Adrián F. 

03 mayo 2017

Bajo la Len- febrero del 2017 “Explorador”


    Colgado durante horas del arnés me pregunto por qué estoy aquí, echo un vistazo atrás en el tiempo. Mi vida ha sido larga, he buscado la escapatoria y he encontrado mil respuestas. Al final caigo en que busco la quietud en la oscuridad, el silencio roto por el eco incesante del mosquetón asegurándose y largas horas de camino sobre la cuerda. Mis amigos me dicen que me hice un hombre en el pozón, no es así…  ya lo era pues la experiencia te madura. La adaptación es evidente, he cambiado... mi parte animal lucha por salir.
    



Al entrar la oscuridad se abre paso y las pupilas se dilatan, el movimiento ralentizado asegura cada paso, el corazón debe bajar las pulsaciones mientras los músculos buscan la posición más efectiva, tienen que mover 90 kilos más la carga y no se pueden permitir excesos. Mi tamaño me limita en este espacio.

    El paso de las horas, el paso de los días hacen que te engulla más y más. La deshidratación es muy fuerte aquí abajo, nos adaptamos a beber lo justo, la comida liofilizada nos aporta lo necesario sin exquisiteces. Nos movemos con soltura sobre bloques, escaladas infinitas, meandros desfondados con paredes afiladas que machacan nuestro cuerpo. Las rodillas y codos se hinchan después de largas gateras y posturas imposibles, manteniendo la inflamación como protección sobre las articulaciones. Como osos trepamos escarpadas rocas entre profundos abismos. El barro en la cara y las manos nos sirven de protección frente a la intensa humedad.


    
Mantenemos los biorritmos con estrictos horarios de comida y descanso muy necesarios, sin los que nuestra moral se vendría abajo. El cerebro calcula nuestra posición sobre una composición espacial de galerías y sectores superpuestos, manteniendo además el control de las emociones. Midiendo nuestros dominios aprendemos a amarlo, encontrando en cada rincón un espejismo de enorme belleza, con el que alimentamos nuestra motivación. 
La psiquis se afianza por el deseo de la exploración, del descubrimiento de nuevos mundos en los que convivimos en armonía.

Calculamos las posibilidades, según la morfología de las distintas capas geológicas, en las que leemos pasados de Eras remotas bajo un mar de antiguos moluscos. Las curvadas estalactitas marcando la dirección del aire durante cientos, miles de años, las blancas arenas cubriendo secas galerías que atestiguan el paso de antiguos ríos, zonas fósiles todas ellas. Muy distintas de los conductos epifreáticos llenos de lodos, húmedos y fríos, angostos y laberínticos. Olfateamos el rastro sin perder el camino como sabuesos, siguiendo las huellas de pequeñas marcas sobre el suelo concreccionado.
   
    Nuestro momento se acerca, el momento de subir y no lo vemos como algo especial, nos hemos adaptado a vivir en penumbras, estamos “asilvestrados”. Cargamos la saca, que nos acompaña siempre como una extensión más de nuestro cuerpo, pero nuestro movimiento es fluido, subiendo largos pozos con soltura, pasando angostos conductos, huyendo de desplomes asegurados.


Las incidencias se solventan rápidamente, pasando bajo cascadas de un goteo incesante, al que hacemos frente con humor. Y ya en la calle un día infernal nos espera, deshidratados y desnutridos corremos por la cortada ladera de una quebrada montaña. Entre peñascos y lapiaces y bajo una intensa granizada saltamos entre las rocas como lobos tras la presa, sin pensar en que llevamos 4 días inmersos en la tierra. Ese contacto que nos hace sentir vivos, que formamos parte de un pasado remoto, en el que el hombre no disponía nada más que de sí mismo para defenderse, nos embarga y emociona.

          La adaptación es evidente, mi animal está conmigo.

Josean